Siento nostalgia por cosas que nunca pasaron.
O por lo menos, que no pasaron en la realidad.
Siempre he visto a la ficción como mi mejor aliada, pero siento que en estos momentos puede convertirse en mi máximo problema.
¿Y por qué digo eso?
Porque la sensación basal de mi existencia ha sido siempre la nostalgia, la melancolía... y cuando me propongo encontrar el foco de esa añoranza, son casi siempre situaciones/momentos/sentimientos que sólo se redujeron a mi persona.
Alguien podría pensar que eso es un poco patético. Yo digo que sí lo es. ¿Pero la gente sabrá que usa mal el término patético? ¿La gente sabrá que no tiene nada que ver con lo repulsivo, con lo que da pena?
Tengo afición por las cuestiones patéticas.
Dolor, tristeza, melancolía.
Y nuevamente, NADA SE REDUCE A LOS HECHOS EXTERNOS.
(Los colibríes muertos son un amuleto para el amor)
I don’t have the right name
Or the right looks
But I have twice the heart
Todas estas weás las pensé mientras venía en la micro, mientras se me caían los mocos, con un dolor de cabeza enorme y con un estado de ánimo más bien irascible. (Sí, estoy resfríado)
Lo penca es que también me está faltando el aire. Me ahogo un poco. No dejo de suspirar.
En la universidad me preguntaron si los suspiros no serán por otra cosa.
Y como siempre: No lo encontré gracioso.
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