sábado, 9 de enero de 2016

52 pastillas y todas me gritaban tu nombre.

Qué pena, Daphne.

Sólo Daphne, gracias por las risas.


No entiendo nada, entiendo menos de lo normal.

La vida es frívola.

Quizás en el mismo momento en que yo estaba carreteando, ella se estaba tomando las 52 pastillas que gritaban su nombre.

Cuando mueres, la gente debería percatarse y sufrir esa pérdida.

Su familia debe estar destruida. Sus amigos, los chiquillos.


El ritual del cuerpo, del velorio, del funeral, del entierro, del grito desgarrador.

Del intentar continuar con la vida.


En tu fb tenías puesto una weá que siempre discutíamos en clases.

¿Por qué mejor no estudiar algo que nos haga felices?

Sólo Daphne, me apena saber que tú no lo lograste completamente.

Me quedo con tus destellos.

Sólo Daphne, diva.








viernes, 8 de enero de 2016

Está vivo.

miércoles, 6 de enero de 2016

Pasos

Desde hace meses que tengo metido en la cabeza las nociones acerca del caminar, del transitar, de la ciudad, del viaje como producción escritural y significativa.

Tanto así que los dos últimos trabajos de la universidad los desarrollé en torno a ese tema y es -probablemente- la línea que tome en mi tesis. Así de ensimismados estoy con el caminar.

Pero recién en el 2016 me puse a mi mismo a caminar. Me explico: Ahora busco cualquier excusa para no tomar la locomoción colectiva y camino.

Camino.

Camino.

Podría decir que es bacán caminar y despejarte, pensar en otras cosas. Pero es ALGO MEJOR QUE ESO.

No estoy. No pienso. Fluyo.

Todo tan clisé como cierto.

Caminé como una hora desde Alcántara hasta el Parque Forestal y me senté a leer un libro de la Lina Meruane sobre literaturas seropositivas, maravilloso.

Después empecé a pensar en qué me he convertido. En qué pasos he dado.

Pensé en mi escritura, que no me sale.

Se me ocurrió algo, lo deseché.

Recordé el tumor gigante de mi mamá.

Ficcioné que moría. Siempre he querido escribir de ella.

Ficcioné que publicaba y ya no estaba.

Maté a mi mamá. Para iluminarme.

Lloré por lo real y por lo ficticio.

Escondí mi cara detrás del libro y seguí llorando un poquitito más.

Me muero sin mi mamá, pero el proyecto calzó completo.






Esbozos de mi madre / Biografía de mi madre.










En la tarde me manda un sms diciendo que había comprado cositas ricas para ver los People's Choice Awards.

No haría nada sin ella. 

Quiero que esté aquí cuando cumpla mis sueños.

martes, 5 de enero de 2016

Dolor de garganta.

Una amiga tiene hasta el 10 para entregar la tesis sin derecho a prórroga.

Me comenta que ahoramismo está con un dolor tremendo en la garganta y no tiene nada que decir.

Planteamos la idea de que su dolor de garganta, de algún modo, está somatizando su incapacidad de decir, de articular algo más en el papel.

Brígido, trígido como algunas veces el cuerpo se manifiesta de las maneras que menos esperamos.

O quizás sólo sea un virus o bacteria o blá, que se incubó días antes y sólo sería una coincidencia.

los literatos abusamos de las coincidencias y las forzamos a significar algo.

ahí está lo bonito.