martes, 15 de julio de 2014

Confesiones de una pared (imaginaria) de baño público. O también podría llamarse: miedos de un adolescente promedio (y no tan adolescente)

Tengo miedo de nunca ser amado.

Tengo miedo de nunca volver a ser amada.

Tengo miedo de que me ame y luego deje de hacerlo al verme desnudo, al verme enojada, triste, cansado.

Soy un fracasado. 

Me fue mal en el examen.

No paro de mirar el celular para ver si me has hablado o no.

Me despierto y acuesto pensando en ti.

¿De qué está hecho el olvido?

Me cansé de existir.

Hoy día me levanté feliz porque ayer hablamos hasta quedarnos dormidos.

Arriba el ánimo. La vida se vive una vez.

Han pasado 4 años. Estoy con otra. Pero todavía amo a Claudia.

¿Has reflexionado sobre el hecho de que estamos más cerca del 2017 que del 2007? Brígido.

Sólo quiero tenerte a mi lado.

Me tienen en la friendzone.

El otro día nos dimos un beso atrás del kiosko y nuestros dientes chocaron. Fue incómodo, pero tierno.

Siempre tengo miedo a equivocarme. Y eso me inmoviliza.

No quiero sufrir más por amor. Viva la soltería.

No quiero otra cosa más que estar acurrucada con él al lado mío, viendo una película y tomando leche con plátano.

No cuesta nada decir hola a la persona que te carga la bip.

Pico pal que lee.

Pico pal que NO lee.

Lloro en las noches por razones que ni yo sé.

¿No te tinca superar nuestro miedos juntos?

Sanemos nuestras heridas siendo más de lo que somos.

Hola.

[Inserte aquí un verso o un pedazo de canción en francés]

Te amo y te odio.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribir es...