No tengo otra palabra que mi boca para hablar de mí mismo, mi lengua tartamuda que nombra la mitad de mis visiones bajo la lucidez de mi propia tortura, como el ciego que llora contra un sol implacable.
domingo, 31 de agosto de 2014
viernes, 29 de agosto de 2014
I remember
Come all ye lost
Dive into moss
I hope that my sanity covers the cost
To remove the stain of my love
Paper maché
Come all ye reborn
Blow off my horn
I'm driving real hard
This is love, this is porn
God will forgive me
But I, I whip myself with scorn, scorn
I wanna hear what you have to say about me
Hear if you're gonna live without me
I wanna hear what you want
I remember december
And I wanna hear what you have to say about me
Hear if you're gonna live without me
I wanna hear what you want
What the hell do you want?
jueves, 21 de agosto de 2014
Lo inacabable.
| No tienes tú la culpa si en tus manos mi amor se deshojó como una rosa: Vendrá la primavera y habrá flores... el tronco seco dará nuevas hojas. Las lágrimas vertidas se harán perlas de un collar nuevo; romperá la sombra un sol precioso que dará a las venas la savia fresca, loca y bullidora. Tú seguirás tu ruta; yo la mía y ambos, libertos, como mariposas perderemos el polen de las alas y hallaremos más polen en la flora. Las palabras se secan como ríos y los besos se secan como rosas, pero por cada muerte siete vidas buscan los labios demandando aurora. Mas... ¿lo que fue? ¡Jamás se recupera! ¡Y toda primavera que se esboza es un cadáver más que adquiere vida y es un capullo más que se deshoja! |
domingo, 17 de agosto de 2014
Damaged
Para Oscar.
“Al amanecer, mientras contemplaba absorto la luna, me pregunté hasta cuándo seguiría así. Dentro de poco me encontraré en alguna parte con otra mujer, me dije. Nos atraeremos de forma natural, como dos astros errantes. Entonces volveremos a esperar en balde un milagro, perderemos el tiempo, desgastaremos nuestros corazones y nos despediremos. ¿Hasta cuándo iba a seguir así? (Murakami)”
Los ojos verdes con la manchita anaranjada dejaron de brillar.
Se siente tan extraño querer decirte hola.
Me siento tan weón al haberte dicho que andaba detrás tuyo.
Voy a cerrar mis ojos y voy a imaginar que en estos momentos no me siento solo.
Voy a cerrar mis ojos y voy a pensar que esto nunca pasó. Siento que ya no puedo ser optimista ante nada.
Los espacios en blanco no significa que esté escribiendo en versos.
Los e s p a c i o s son los h i a t o s de nuestras conversaciones.
El departamento es nuevo, así que falta amueblarlo mucho. Vive solo. La sensación de libertad es enorme. Pero los muebles tienen una función que casi nadie nota: dan compañía. Y el departamento casi no tiene muebles. Espacio vacío. Proyección de otro vacío más trascendental. Estábamos en unas escaleras. Estuvimos un poco antes afuera del hospital. Había un silencio que me incomodaba un poco. Había también miedo.
Era primera vez que lo hacía.
Te reíste y me sentí un imbécil. Esa risa fue maligna, no fue risa nerviosa.
La mente quedó en [COLOR DE LA NIEVE]
El epíteto: definición: qué es algo. Lo esencial.
Yo no sé porqué me gustaste.
Y fue todo tan "flop".
Recuerdo... ¿un columpio? ¿Te esperé en un columpio? Me balanceaba al son de mis pensamientos convulsos. Preparaba un discurso que se esfumaba como la tierra que arrastraba con mis pies de adulto que ya no debería jugar con columpios. Saliste y te sonreí. Nos fuimos a la universidad. Te esperé aún más.
Me gusta decir que mi característica esencial es la de ser honesto.
Mi twitter dice: amigo, hermano, hijo, estudiante. ¿Dónde está el amante?
En la soledad de su departamento desamoblado se plantea la angustiante pregunta que nadie quiere hacerse.
La respuesta es que sí. Su departamento no es lo único solitario que habita en ese pedazo de espacio-tiempo.
La ficcionalización no llega para tanto. Como narrador, no puedo decir que hubo lágrimas. No es para tanto. Hay lágrimas que finalmente nunca salen.
AQUÍ SE VIENE UNA CORRIENTE -NO CONCIENTE-
Ven a ver mi placer quebrado.
Ven a sacar la frialdad de mis entrañas.
SACA EL FRÍO. aliento, beso, abrazo.
Estamos dañados, tomemos el control.
Volvámonos violentos, somos jóvenes.
No resistiremos el fuego.
PERO DEJA QUE LAS COSAS ARDAN PARA QUE SOBREVIVAN.
El muchacho de veinte y tantos años mira el celular, mira el chat de facebook. Ya no se hablan como antes. Está cansado de intentar que la conversación continúe. No puede evitar ver que por un tiempo eliminó su facebook y ni siquiera le avisó. El dolor fue tan grande como su vergüenza al percatarse de lo mucho que le importaba. Los días pasaban. Le tengo que decir. Le tenía que decir.
Fue ahí, en las escaleras donde las risas y la desilusión hicieron un baile macabro que dura hasta el día de hoy en su conciencia.
CONCIENCIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Salgo a bailar conmigo mismo.
Salgo a bailar con nadie más.
Un solo que debes mirar mientras me voy.
(Es tan intenso)
Bailaré hasta que lo agrio se vaya.
No es necesario que me preguntes ni digas nada
Porque yo siempre he bailado solo.
La música se detiene: Y EL HECHIZO ESTÁ ROTO.
No trates de detener mi devoción al baile
Este es el camino que elegí.
Mira:
Como me muevo.
Como me muevo.
Como me muevo.
Hipnotizado por las leyes del movimiento.
Los ojos verdes con la manchita anaranjada deben seguir brillando.
lunes, 11 de agosto de 2014
Half-gifts
Para Javiera
-¡Ay qué sinrazón! No quiero contigo cama ni cena,
y no hay minuto del día
que estar contigo no quiera,
porque me arrastras y voy,
y me dices que me vuelva
y te sigo por el aire
como una brizna de hierba.
(Federico García Lorca, Bodas de Sangre)
Debo reconocer muchas cosas. Partiré por reconocer que pensé, por un momento que no fue breve, es más, pensé por años, que estaríamos juntos durante el resto de nuestras vidas. Sé que somos jóvenes, yo más que tú, y que esas ideas son comunes a nuestra edad, donde intentamos desafiar todas las concepciones imposibles, pero en verdad sentía, daba por sentado que estaríamos juntos para siempre. Y eso, por supuesto, no ocurrió, o no estaría escribiendo esto. De lo que extraigo mi segunda confesión: soy una tonta. Una imbécil, una estúpida, una pendeja que lo único que quiere es desgarrarse el útero. Mi útero infértil, maldito.
Sacarme el útero con las manos, sin anestesia, sintiendo la sangre coagulada de mil menstruaciones de concepciones fallidas, como la que vivimos al final de nuestros días, llenarme de dolor y silenciarme como un modo de torturarme por mi ingenuidad de niñita mimada.
Me creía tan fuerte, me creía tan mujer. Me sentía la reina de la sensualidad cuando estaba en la cama contigo, abajo tuyo, encima tuyo, al lado tuyo. Eramos tan perfectos. Somos tan perfectos. Me siento tan débil, tan dependiente. Necesito cada parte de tu cuerpo. La imaginación no me basta. Los recuerdos tampoco. La nostalgia no me sirve de consuelo. Quiero al Isaías de carne y hueso. Te quiero a ti y a mi gato. Nada más necesitaba.
Agarro un libro de Lorca, un libro que he leído mil veces, que ya me sé de memoria y lo releo mecánicamente, esperando que en ciertos pasajes algo llame mi atención y me diga lo que tengo que hacer, lo que tengo que decir. Abrir un libro al azar y leer lo primero que llegue a tus ojos, como un oráculo. Ojala las cosas fueran tan fáciles. Pero lo intentaré. Cierro el libro y al mismo tiempo cierro mis ojos. Abro al azar mi edición gastada de Bodas de Sangre que me compraste para un aniversario. Leo lo siguiente:
-¡Te quiero! ¡Te quiero! ¡Aparta!
Que si matarte pudiera,
te pondría una mortaja
con los filos de violetas.
¡Ay, qué lamento, qué fuego
me sube por la cabeza!
No quiero seguir viviendo si mi vida consiste en un flujo de días en los cuales no podré tocarte, llamarte, mensajearte y hablarte. No quiero seguir viviendo si mis días consisten en las ausencias de nuestras noches de sexo y vino blanco. No quiero seguir viviendo si voy a pasar mi vida leyendo libros que no podré compartir contigo.
Tengo ganas de dormir, pero no tengo sueño. Tú sabes que eso sólo me pasa cuando tengo el corazón destrozado. Me acuesto e intento tocarme. Pero ni de eso tengo ganas. Ulises se acerca y se posa en mi regazo. Me mira con ojos tristes. Yo le devuelvo la mirada de tristeza intensificada por mil. Lo acaricio y salen lágrimas de mi rostro. Es imposible no acordarme de ti cada vez que lo veo a él, cada vez que lo acaricio pienso en las caricias mutuas que nos dimos tantas veces. Evito la mirada de mi gato y miro a cualquier parte y lo primero que atisbo es una edición ilustrada de Murakami.
Todo me recuerda a ti, a tus ojos claros, a tu pelo largo, a tu voz grave, a tu parada semi-formal de profesor joven.
Quizás por eso me sienta tan subyugada. Te conocí como mi profesor. Era una relación asimétrica que drásticamente se volvió simétrica. Pero quizás eso es lo que no he querido ver: yo te necesitaba más de lo que tú a mi.
Me pediste un tiempo y a duras penas te lo concedí. Pensando que sería sólo eso: un tiempo. Me negué a creer que ese concepto significaba un término definitivo. No estoy dispuesta a cerrar ningún proceso.
Apenas nos dimos el tiempo comencé a sentirme mal. Mis amigos me decían que estaba somatizando mis emociones. Que todo pasaría. Los amigos más racionales me dicen de manera reiterativa y molesta que las cosas no duran para siempre, que lo acepte. Pero mi dolor físico iba más allá de una simple somatización. Estaba esperando un hijo tuyo. A pesar de que ambos sabíamos que mi útero débil fue concebido para no albergar ninguna vida que no fuera la mía. Con mis propios dolores era suficiente.
La vida es una perra. Una maraca culiá.
Pero me sentí bien. Quizás de manera inconsciente, me sentí feliz. Si tenía este hijo tendrías la obligación de seguir conmigo. Te volvería el amor de que tuviste por mi este par de años y seríamos felices para siempre. Me llamaste preocupado y te conté a través del teléfono que estaba esperando un hijo. Me dijiste que estarías ahí para apoyarme, que me secundarías en cualquier decisión que tomara. Yo quería tenerlo y te lo dije a la cara un día después. Dijiste que estarías ahí para el niño. Por alguna razón ambos asumimos que sería hombre, que tendría tu carita, que sería un Isaías chiquitito. Pero me dijiste que eso no implicaba que nosotros siguiéramos juntos como pareja.
Esbocé una amenaza, una indirecta. Puse en juego la vida de ese pequeño como condicionante de nuestro futuro.
Me sentí la peor persona del mundo después, pero lo hice. Yo quería estar contigo a toda costa.
Pasaron sólo dos días y el pequeño ya no estaba. Lo había eliminado. Era tan obvio, dada mis circunstancias fisiológicas. Me sentí más vacía de lo que estaba. Pensé que ya no había lazo que nos uniera.
Luego llegó mi desliz. Te lo conté. Me perdonaste. Un amigo me dijo que eso era raro, que quizás ocultabas algo, una situación recíproca, que nos dejaba en empate. No quise creerle, o no lo encontré importante. La cosa es que pseudo volvimos. La cosa es que después de unas dos semanas, terminaste definitivamente conmigo.
La cosa es que eso me reventó el alma. La cosa es que sólo hace unas horas me dijiste que estabas enamorado de otra mujer. Creo que no me dijiste "enamorado", creo que me dijiste que te gustaba alguien. Para mí es lo mismo, significa lo mismo: ya no soy la única para ti. Ya no estaremos juntos para siempre.
Hice tantos planes contigo, a pesar de que yo siempre fui en tu familia una "amiga". Estaba dispuesta a todo. MIERDA, SI INCLUSO IBAMOS A VIVIR JUNTOS.
Mis amigos me dicen que suba el ánimo, que el tiempo todo lo cura. El Diego lo repite como su mantra, porque según él siempre le ha funcionado: "Javi, calma, el tiempo todo lo cura. Nada dura para siempre. Acéptalo". Lo único que le respondo es con negativas, con caritas tristes vía wasap, con lágrimas que ya no puedo contener.
Nadie puede entender cómo me siento porque mi historia es única e irrepetible. De verdad que no tengo ganas de nada. No tengo ganas de leer. Y eso es lo que estudio. POR LA CRESTA.
¿Cómo no acordarme de ti al momento de leer si a cada palabra que leo recuerdo que tú estudiaste lo mismo que estoy estudiando yo?
Tú me inspiraste a hacer lo que ocupa la mayor parte de mi tiempo.
Escribo esto como un esfuerzo desesperado de liberar mis penas. El Diego me dijo que eso a él le servía. Y parece que es cierto, yo lo veo siempre sonriendo en la universidad. La gente lo quiere harto y siempre tiene un abrazo para todos, una palabra de ánimo. Pero yo sé que esconde algo, un secreto que sólo en pequeños instantes logro vislumbrar. Es la soledad. Una soledad que yo no quiero aceptar.
---------------------------------------------------------------------------------------------
Javiera, tu mirada ha cambiado. Yo sé, aunque no me lo cuentes, que has llorado mucho.
Javiera, tu andar por la U ha cambiado mucho. Ya no existe la chispa, el caminar sexy.
Javiera, tu eje cambió a la fuerza y debes tomarlo como un nuevo comienzo.
Tienes a tus amigos, tienes a tu familia, tienes al Ulises, pero lo más importante de todo, TE TIENES A TI MISMA.
Y eso incluye tus proyectos y tus sueños. Incluye tu amor por Lorca y tu amor por Taylor.
Incluye tu amor por lo carnal e incluye tu amor por los cigarros.
Caminemos juntos un pequeño trecho, a solas y miremos lo que tenemos alrededor. Miremos el pasado con ojos nuevos. Quedémonos con las cosas buenas. Muchas veces odio ser cliché porque me da esperanzas de que mi vida cambiará en el sentido del secreto que atisbas en mí. Pero hay tesoros escondidos para ambos en eso que llamamos futuro. Un futuro que se encuentra con el paso del tiempo, la medicina universal. Donde todo se minimiza. Yo sé que el dolor más grande de todos al momento de una separación es el reconocimiento de que ese amor pasará. Y ese dolor es peor que la separación misma. Porque ese dolor es el último lazo que nos une a la persona que perdemos. Yo aprendí a vivir en soledad porque mi concepción de la vida es solitaria, tanto por la actividad que pretendo encarnar, pero también como un método de defensa. No te pido que hagas lo mismo, porque sé que tú no eres así. Pero sí sé que eres joven. Y las cosas pueden mejorar. Quién sabe si hoy mismo todo se solucione. O quizás nunca lo haga. Pero no debes perder las ganas de vivir. Sólo estando viva te sucederán cosas, aunque suene obvio y ridículo. Por mucho tiempo leí y memoricé este "poema" de Lorca:
¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!
Por tu amor me duele el aire,
el corazón
y el sombrero.
¿Quién me compraría a mí
este cintillo que tengo
y esta tristeza de hilo
blanco, para hacer pañuelos?
¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!
Y lo hacía pensando en alguien concreto, pero ahora, pasado el tiempo, puedo decir que lo leo y sólo siento ese dolor universal, pero no concretizado. Ahora es genérico. Pero sigue siendo una emoción, ergo, sigo vivo.
---------------------------------------------------------------------------------------------
Javiera termina de leer un cuento que se asemejaba mucho a su historia. Le caen lágrimas mientras esboza una sonrisa inefable.
Javiera prende un cigarro, abre un libro, acaricia a su gato, bebe vino y come sushi.
Sí, son todos gustos compartidos con él. Pero principalmente, son sus propios gustos.
domingo, 10 de agosto de 2014
Cortito.
Al final mi notebook revivió luego de abrazarlo, besarlo, acariciarlo y darle las gracias. Fue una weá muy pal pico XD. San Lovegood, mis manos son milagrosas d2.
El problema es que los 3 botones principales no funcionan: enter, espacio y borrar. Entonces estoy escribiendo esto con el teclado en pantalla. Ejercicio doloroso por su pajerismo.
Pero así es la escritura.
El problema es que los 3 botones principales no funcionan: enter, espacio y borrar. Entonces estoy escribiendo esto con el teclado en pantalla. Ejercicio doloroso por su pajerismo.
Pero así es la escritura.
sábado, 9 de agosto de 2014
viernes, 8 de agosto de 2014
Adiós.
El otro día me percaté de que había escrito mi entrada 200 en el blog. Un número redondo que comúnmente se usa para hacer como una especie de autohomenaje a tu espacio virtual. Pero las cosas nunca salen como uno las planea. Así que escribí una entrada sin darme cuenta de que era la número 200. Pero no fue una cualquiera tampoco, sino que era sobre el colibrí.
Bueno, para mí, esta será esa entrada especial, porque le quiero decir adiós a mi notebook. Es más, esto lo escribo desde un notebook negro, el de mi hermano. Y no morado, que es el fallecido.
Cualquiera que leyera esto juraría que estoy casi llorando escribiendo esto XD, pero no. I´m ok. Si no hubiera guardado mis borradores de intentos de cuentos-novelas importantes o mis series, ahí sí que estaría DESTRUIDO. Pero las guardé.
Perdí fotos, MUCHAS FOTOS que no logré respaldar. Perdí TODO EL MATERIAL UNIVERSITARIO, tanto de Medicina, que seguía guardado -por si acaso- y el que había acumulado estos dos años en Lite.
Pero como ando tan en la volá literaria, que tomo esto como un nuevo comienzo. Y eso es lo bkn. El pasado queda atrás de forma violenta y obligada.
LET IT GO. (no es Frozen XD)
Fue mi primer notebook, era morado. Me apañó en muchas.
Me siento casi el protagonista de Her, amando a su sistema operativo jajaja. Pero con el objeto-notebook recuerdo muchos procesos-interacciones. COMO TODO ESTE PUTO BLOG que escribí desde ahí.
Soy cero pegado a los objetos, pero el notebook era como mi amigo jajaja. Aunque eso suene a soledad, que no me entristece confesar a menudo.
Partí con una idea totalmente diferente sobre lo que iba a poner aquí. Pero no sé.
Fuego. Hace frío.
Hoy día me saqué una radiografía panóramica y wn. Me sentí en el mundo de Asimov jijij.
Q.E.P.D mi notebook morado :)
Bueno, para mí, esta será esa entrada especial, porque le quiero decir adiós a mi notebook. Es más, esto lo escribo desde un notebook negro, el de mi hermano. Y no morado, que es el fallecido.
Cualquiera que leyera esto juraría que estoy casi llorando escribiendo esto XD, pero no. I´m ok. Si no hubiera guardado mis borradores de intentos de cuentos-novelas importantes o mis series, ahí sí que estaría DESTRUIDO. Pero las guardé.
Perdí fotos, MUCHAS FOTOS que no logré respaldar. Perdí TODO EL MATERIAL UNIVERSITARIO, tanto de Medicina, que seguía guardado -por si acaso- y el que había acumulado estos dos años en Lite.
Pero como ando tan en la volá literaria, que tomo esto como un nuevo comienzo. Y eso es lo bkn. El pasado queda atrás de forma violenta y obligada.
LET IT GO. (no es Frozen XD)
Fue mi primer notebook, era morado. Me apañó en muchas.
Me siento casi el protagonista de Her, amando a su sistema operativo jajaja. Pero con el objeto-notebook recuerdo muchos procesos-interacciones. COMO TODO ESTE PUTO BLOG que escribí desde ahí.
Soy cero pegado a los objetos, pero el notebook era como mi amigo jajaja. Aunque eso suene a soledad, que no me entristece confesar a menudo.
Partí con una idea totalmente diferente sobre lo que iba a poner aquí. Pero no sé.
Fuego. Hace frío.
Hoy día me saqué una radiografía panóramica y wn. Me sentí en el mundo de Asimov jijij.
Q.E.P.D mi notebook morado :)
miércoles, 6 de agosto de 2014
El Colibrí cumplió 3 años.
Hoy día vi un colibrí. Fue uno de los momentos
más lindos que he tenido en mi vida y no exagero en tal proposición, pues me
sentí puramente contento. Esbocé una sonrisa liviana, pero llena de gozo. Duró
sólo unos momentos, pero fue mágico.
Quizás fueron las circunstancias las que me
hicieron sentir tal goce, tal sentimiento de gratitud hacia el estar vivo, algo
que pocas veces se ve en mí. Y no me refiero a las circunstancias físicas
espacio-temporales del suceso-alrededor de las 5 de la tarde, patio trasero,
leyendo Rayuela sentado en un cómodo sillón con los pies levantados y apoyados
en un banco - sino a las circunstancias internas.
Y con circunstancias internas me refiero a las
lágrimas, los últimos dos días he llorado en mi cama, en las noches, en la
oscuridad y evitando los sollozos para que nadie me oiga, para-sinceramente-no
preocupar a nadie, no hacer miserable o agregar una gota de sufrimiento a las vidas
de los demás. No estoy diciendo que mi existencia cause sufrimiento en los
demás o algo por el estilo, pero si se puede evitar, se evita. Llorar con
angustia, llorar como nunca lo he hecho y de manera consecutiva en la cama es
algo que nunca había hecho. Me pesa, me duele vivir. Le sensación de que no
pueda hacer nada mío, de que ya no soy un niño, de que no tengo amor, de que
soy demasiado sensible, de que me dejen atrás en una caminada hacia el metro,
que me pregunten como estoy, que el preparar el almuerzo del día siguiente, que
el programa de televisión, que la película, que el libro, que las salidas, los
amigos, la existencia en su totalidad me produce angustia.
Siento, bajo mi gran pesar, que mis ojos desde
ayer ya no son los mismos, están más caídos, los siento más húmedos, reflejan
pena, angustia. Es un cambio sutil, pero su dueño lo nota y estoy empezando a
sospechar que la gente que más me conoce también lo nota.
Ganas de querer salirse de todo, no de escapar
porque sí, sino que encontrar una razón a todo, ya sea para mantenerme en la
realidad o para salirme de ella, así de duro, así de determinado a hacer algo
que quizás antes no estaba entre mis posibilidades. Sí, hablo de un final, uno
prematuro para decir verdad.
Pero esas razones no las encuentro. Y el qué hacer ante lo que siento, tampoco
está a mi vista. La sensación de que nada me pertenece es abismante y no hablo
de una pertenencia egoísta o de que las cosas deben ser mías y sólo para mí,
hablo de una pertenencia real, que sea parte de mi al estar conmigo, sea lo que
sea, la verdad es que todo esto es inmensamente inefable.
Pero se me repite un pensamiento y debo
dejarlo salir. La necesidad -aunque sea momentánea, aunque sea un error- de
estar solo, de todos, de mi. Como una manera de… ¿Cómo una manera de qué,
Diego, una manera de qué? No lo sé, me respondo, pero este sentimiento de
angustia al vivir lo siento, valga la redundancia, al vivir y se vive con los
otros, entre los otros (y dejaré de lado mi idea de que en realidad no hay contacto)
y quizás esta necesidad de soledad sea un escape a los demás, un potencial
cambio de las cosas, quizás un momento de tranquilidad y un momento puede ser para siempre.
De todas maneras existe en mí una parte que
necesita conversar, contarlo, y esa persona existe, pero repito que no quiero
hundir a nadie conmigo, esto es algo que debo solucionar solo, porque está
dentro de mí y finalmente soy yo el que realiza los cambios. No quiero dañar a
nadie, ni bajar el ánimo. Repito, si se puede evitar, se evita.
Me voy en palabras y más palabras y más y más
en cuanto a la soledad, al encierro, al momento de introspección, pero
finalmente o me dura poco o no lo llego a realizar y eso es porque
sencillamente soy cobarde. Tengo miedo a quedarme solo y me angustia esta
situación también, porque, desde un punto de vista, le tengo miedo a la
solución.
Me cuesta desligarme, el sólo pensarlo me
apena, yo creo que ya estoy en un estado “depresivo” pero eso me entristecería
aún más, pero he allí la esperanza, aunque sea vaga, de una solución a mi
angustia.
Me llega a sorprender incluso a mi el estado
al que he llegado. Ni siquiera hace algunos años atrás me sentía tan desolado,
devastado. Leer una línea de un libro y no poder continuar porque las lágrimas
me saltaron de la nada es chocante, de verdad. No pretendo dar pena, pero es
así, que caigan tan fácilmente, “llorar
hasta que se agote la sangre”, me dije ayer en la noche, porque se me
ocurrió pensar hasta cuando uno podía llorar, de adonde el cuerpo sacaba el
agua que se necesitaba para hacer aparecer las lágrimas y me presencié en un
estado en donde había llorado tanto que el único lugar de donde podría sacar el
agua sería de la sangre. Morir del llanto,
tan poético, tan yo.
Ayer escribí 5 versos, que trata un poquito
de eso:
“Cuesta
tanto salirse.
¿Salirse de que?
De todo.
¿Qué es todo?
Las lágrimas.”
(El colibrí cumplió 3 años. Y en el 2014 me siguen gustando las nueces)
Lloro en las noches, pero cuando me presento
en sociedad, por decirlo de alguna manera, me sigo riendo, contando chistes,
escuchando, sigo estando. Y dudo que
alguien se de cuenta de lo que me pasa. Y eso es hipócrita de mi parte en
cierto sentido, seguir riéndome, o seguir saliendo mientras por dentro me
siento así de confundido, de angustiado es contraproducente. Pero no es
hipócrita en sí porque no lo actúo, sino que en verdad hago lo que siento, el
problema reside en que no le hallo la razón al sentir, al vivir en si, el
porqué del vivir todo lo que uno vive. Yo sé y en realidad está a la vista de
todos, que la gente vive sin pensar en el por qué vive y cuando hablo de este
por qué, no me refiero a “quiero vivir para ser feliz” “quiero vivir para ser
alguien importante” “quiero vivir para ayudar a la gente” “quiero vivir para
conocer el mundo” “quiero vivir para amar” “quiero vivir porque sí”. Quiero el
porque detrás de todos esos porqué.
Miro a las personas en la calle, a mi familia,
a mis amigos, los veo y pienso en qué están pensando, en por qué actúan de
dicha manera, para donde quieren ir, los veo sonreír, contarse el día a día, lo
que han hecho con sus personas más queridas, lo que quieren hacer en las
vacaciones, sus miedos ante una eventual prueba, cualquier cosa, los veo allí,
resistiendo, contentos de estar ahí. Y entraño eso. Pero no volveré a un vivir
porque sí.
A eso iba cuando hablaba de las circunstancias
internas en las cuales vi al colibrí y colibríes no se ven mucho en estos días…
Me sentí contento, sonreí al ver a una
criatura tan minúscula y bella volar en el mismo punto por unos momentos para
luego posarse en una rama momentáneamente y desaparecer. Otros pajaritos se
acercaban a mí, se ponían a picar una hoja que estaba en el suelo, una cáscara
de naranja, y no me tenían miedo. Reconozco que llegué a pensar que no
estaba…que el hecho de que no se alejaran de mi era una prueba contundente de que no soy parte de. Y que mi perro llegue
corriendo y disperse a todos los pajaritos, que mi perro corriendo y jugando
con una naranja caída del árbol me enseñe tantas cosas que no se aprenden de
otra manera, que me enseñe cosas que ni siquiera llegaré a entender.
Quizás soy como ese colibrí, pero en vez de
aleteos rápidos son palabras depositadas en páginas en blanco y que vuela y
vuela, que escribe y escribe y en un minuto se posa en una rama, momentáneamente, y luego desaparece.
Al final
todo se vuelve hacia adentro.
El amor
Te agarra a traición, como algunas muertes. Y ya no hay nada que hacer, ni patalear, ni querer destruir. Porque no se sabe si es una cosa que te golpeó desde afuera o si ya la llevabas como dormida y a veces creíste que estaba muerta para siempre. Y qué pasa entonces. Que la llevabas adentro y sin aviso y en un minuto salta y se te derrama por todo el cuerpo y hay que aceptar y todavía peor, hay que alimentarla y hacer que cada día aumente las fuerzas, obligarla a que te haga sufrir más.
Hoy día por primera vez tengo en mis manos un libro de Onetti.
Creo que será importante.
Hoy día por primera vez tengo en mis manos un libro de Onetti.
Creo que será importante.
domingo, 3 de agosto de 2014
La primera frase que leí escrita en un diario de escritura que había dejado de lado.
"La certeza desoladora de que nunca seré como ellos".
15 de Octubre de 2012.
Bonus track:
"La vida se me hace muy pesada. Siento que una lágrima me va a aplastar y que me disolveré tan rápido como ella. Nadie se acordará de mí. Existirán otras lágrimas. Más dolorosas, exigentes y atractivas"
Voz del Diego actual: Es muy interesante revisitar esos espacios y constatar las -odio esta palabra, en este contexto- evoluciones.
El Diego actual piensa lo siguiente (Y para esto cito al Diego del pasado):
"Hasta este esfuerzo es inútil, vergonzoso."
viernes, 1 de agosto de 2014
22
Desde el año pasado que vengo molestando con la canción 22.
Y siempre el tiempo se ve tan lejano y PAF! de pronto llega.
Pero no me pondré emo para estas cosas. No hoy.
AUNQUE TENGA MIL RAZONES PARA ESTARLOS. Enumero las 3 más importantes:
1.- Un día más cerca de la muerte.
2.- Rimbaud a mi edad ya había cambiado la Literatura y se había retirado para siempre.
3.- Ya no recibí una llamada que recibía casi siempre. La pérdida.
Sobre la 1, lo acepto.
Sobre la 2, sigo vivo y coleando y nunca había estado más productivo que ahora. Nunca había estado en un mejor momento creativo.
Sobre la 3, esa pérdida ya no duele. Porque el tiempo todo lo cura.
Siempre he pensado que el día de tu cumple es muy flop, pero es la mejor excusa que tienen los demás para expresar su cariño (?) y eso obvio que es bonito. Mi parte favorita son los abrazos y las cartas jajaja, que lamentablemente cada vez llegan menos XDDD. Pero homenaje a las dedicatorias.
No sé. Esta semana retomé la universidad. SE VIENE EL SEMESTRE DE LA MUERTE. PORQUE MEGA SADISMO ES LO QUE VEO EN LOS PROGRAMAS DE LECTURA. YA TENGO OJERAS, CON ESO LO DIGO TODO.
Estaba pseudo emo. Principalmente porque estaba recordando que es precisamente en esta época, en el 4to semestre, cuando decidí salirme de Medi, cuando estaba pal pico. Y como que me da miedo que me pase eso de nuevo, casi como si fuera una maldición xd. Pero esta vez no me iré, o por lo menos, no voluntariamente.
La vida da tantas vueltas WN. TANTAS. Uno nunca sabe con qué personas va a terminar en el futuro. Uno nunca sabe quienes son los que se van a ir. Esos que pensaste que tendrías para siempre y PUF! ya no están con su presencia permanente.
Otros que entraron con roles pequeños, incidentales, secundarios, que se han convertido en protagonistas de mi vida.
QUÉ BONITO ES HABLARLE A UN BLOG, CONCHETUMARE.
QUÉ RECONFORTANTE ES TENER ESTOS ESPACIOS.
Eso es lo que más me interesa de la Vida con mayúscula. Lo impredecible que es. Las personas. Las relaciones. Las conexiones. Me encanta.
Homenaje a la vida de mierda.
Así que en verdad, doy gracias de cumplir 22 años. Porque sigo joven, con sueños y con energía.
Sigo SINTIENDO. Sigo LEYENDO. Sigo AMANDO. Sigo DESPIERTO. Sigo VIVO.
Y citando a la gran pensadora, Taylor:
Y siempre el tiempo se ve tan lejano y PAF! de pronto llega.
Pero no me pondré emo para estas cosas. No hoy.
AUNQUE TENGA MIL RAZONES PARA ESTARLOS. Enumero las 3 más importantes:
1.- Un día más cerca de la muerte.
2.- Rimbaud a mi edad ya había cambiado la Literatura y se había retirado para siempre.
3.- Ya no recibí una llamada que recibía casi siempre. La pérdida.
Sobre la 1, lo acepto.
Sobre la 2, sigo vivo y coleando y nunca había estado más productivo que ahora. Nunca había estado en un mejor momento creativo.
Sobre la 3, esa pérdida ya no duele. Porque el tiempo todo lo cura.
Siempre he pensado que el día de tu cumple es muy flop, pero es la mejor excusa que tienen los demás para expresar su cariño (?) y eso obvio que es bonito. Mi parte favorita son los abrazos y las cartas jajaja, que lamentablemente cada vez llegan menos XDDD. Pero homenaje a las dedicatorias.
No sé. Esta semana retomé la universidad. SE VIENE EL SEMESTRE DE LA MUERTE. PORQUE MEGA SADISMO ES LO QUE VEO EN LOS PROGRAMAS DE LECTURA. YA TENGO OJERAS, CON ESO LO DIGO TODO.
Estaba pseudo emo. Principalmente porque estaba recordando que es precisamente en esta época, en el 4to semestre, cuando decidí salirme de Medi, cuando estaba pal pico. Y como que me da miedo que me pase eso de nuevo, casi como si fuera una maldición xd. Pero esta vez no me iré, o por lo menos, no voluntariamente.
La vida da tantas vueltas WN. TANTAS. Uno nunca sabe con qué personas va a terminar en el futuro. Uno nunca sabe quienes son los que se van a ir. Esos que pensaste que tendrías para siempre y PUF! ya no están con su presencia permanente.
Otros que entraron con roles pequeños, incidentales, secundarios, que se han convertido en protagonistas de mi vida.
QUÉ BONITO ES HABLARLE A UN BLOG, CONCHETUMARE.
QUÉ RECONFORTANTE ES TENER ESTOS ESPACIOS.
Eso es lo que más me interesa de la Vida con mayúscula. Lo impredecible que es. Las personas. Las relaciones. Las conexiones. Me encanta.
Homenaje a la vida de mierda.
Así que en verdad, doy gracias de cumplir 22 años. Porque sigo joven, con sueños y con energía.
Sigo SINTIENDO. Sigo LEYENDO. Sigo AMANDO. Sigo DESPIERTO. Sigo VIVO.
Y citando a la gran pensadora, Taylor:
Everything will be alright
If we just keep dancing like we're
22, ooh-ooh
:)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
