viernes, 8 de febrero de 2013

Virginia Woolf y Julio Cortázar.

"Las olas" versus "Rayuela".

Son para mí -y por lo que he leído hasta el momento- libros que lo dicen todo. Y de la FORMA perfecta para cada uno. El primero a través de los monólogos (o diálogos?) de los 6 protagonistas, finalizando con el de Bernard, que se convierte en un pseudo narrador testigo y el segundo a través de un juego con el lector, el encuentro del lector fuerte y no el pasivo, que se liga a la mujer de cierta forma y por el cuál Cortázar fue acusado de misógino.

Para mí son libros completos porque configuran todos los temas humanos más relevantes y lo van desglosando en lo particular, sin dejar de lado la construcción de una historia singular que los hace "su novela" y no otra. En palabras distintas, son genialidades literarias.

No sé porque me decidí a escribir esto, sólo quería dejar plasmado en mi pedacito de la red que estos dos escritores son para mí increíblemente talentosos y que cada uno tuvo además vidas interesantísimas.

Las olas como ese continuo fluir de la vida, atrás adelante adelante atrás arriba abajo el sol que te da sombre te esclarece te destruye te construye a pedacitos, el sol que te da color, arriba abajo adelante atrás, el sauce, el asesinato, RHODA, el olor de la vida, ganarle a la muerte, el cielo, el sol.

Rayuela, con una patada y con lanzar una piedra alcanzar el cielo, jajaja, La Maga, que es como una RHODA, Horacio "H"oliveira. Como una manada de "chantas" intelectuales puedes configurar una historia así de tremenda.

La que se mató con piedra en los bolsillos.

El que arrastraba las erres.

La que amaba a Marcel Proust.

El que amaba a Julio Verne.

La mujer.

El hombre.

Ojala yo pudiera escribir como Woolf. Y Woolf dijo ojala escribir como Proust.

LA ANGUSTIA DE LA INFLUENCIA: Harold Bloom.

Sólo unos pocos sobreviven.


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