No tengo otra palabra que mi boca
para hablar de mí mismo,
mi lengua tartamuda
que nombra la mitad de mis visiones
bajo la lucidez
de mi propia tortura, como el ciego que llora
contra un sol implacable.
miércoles, 27 de octubre de 2010
-Oye-me dijo. -¿Sí? -Aunque sea una lesbiana estúpida, ¿Seguirás siendo amigo mío? ......
... .. .
Pero al final, como muchas bellas promesas que hacemos en nuestra vida, la de salir a cenar juntos nunca se cumplió...
te caen mal las lesbianas?
ResponderEliminarDiego, debemos hablar.
de cualquierf cosa, inventemos.
Yo sólo espero reirme contigo.
De verdad crees esas cosas?
Tu eres Huidobro hecho vida.
Un besito