Habíamos como 30 o 40 jóvenes, todos de distinto origen e historia. Una niña que tenía 26 años, otra de 20 que tenía una guagua, otro cuico que iba con la abuela que quería estudiar ingeniería industrial en la PUccccc, una guatona que había sacado puntaje nacional en historia, un niño conversador que amaba a la Chile, una niña simpática que fue con la vecina que estaba feliz por estudiar técnico en enfermería en la AIEP con la beca nuevo milenio, un hijo de papi con cara de nerd que también quería estudiar ingeniería industrial en la cato y que había dado las últimas 3 psu e.e
Y se notó la separación de inmediato en el sector donde estaba sentado yo, las niñas que quería estudiar en instituciones privadas carreras técnicas con malos resultados en la psu por un lado y los hijitos de papi típico puc por el otro. Unas hablaban de lo emocionante que era estar ahí para conocer al presidente y los otros hablaban de la PSU y de las mallas curriculares. Metafórica y literalmente yo estaba al medio. Conversaba hacia ambos lados. Las niñas se reían de que ellas eran las flojas (sí, eso decían) y los otros se reían con suficiencia diciendo que la prueba de química era más fácil que la de biología y el otro que todas eran abordables. Se preguntaban los puntajes y carreras que quería estudiar (algunos ya lo habían mencionado, pero nadie en una situación retiene en verdad información) les dije mi puntaje de historia, pero no de Lenguaje y me miraron sorprendidos, porque ellos pensaban que yo era del grupo de "ellas" por no hablar mucho con ellos sobre la psu y las universidades. Menos me siguieron hablando cuando dije que quería estudiar literatura. Pero las niñas de mi otro lado se interesaron por mi historia y cuando la niña que quería estudiar técnico en enfermería empezó a hablar del pie diabético porque estudiaba una carrera de cuidado de enfermos en el colegio, yo le empecé a hablar del olor característicos de los diabéticos y como abordarlo en hospital, porque algo aprendí. Y ahí las niñas me preguntaron porqué sabía de esas cosas y les conté que era estudiante de medicina y que ahora quería estudiar literatura. Se sorprendieron y me dijeron que igual brígido el cambio, que me iba a costar más, pero si me gustaba me iba a ir bien y me desearon suerte. Los hijitos de papi del otro lado escucharon y me dijeron que habían preguntado mis papás, que igual 2 años perdidos, que si había estudiado con beca o sino el gasto "perdido". Pasión, sueño, esperanza, versus producción, plata y éxito material. Brígido.
Finalmente llegaron las autoridades de $hile y nos fuimos al segundo piso. Ahí el grupo se separó. Seguí caminando con las niñas. Bye bye hijitos de papi.
Bueno, eso me hizo pensar en varias cosas de mí mismo más que sobre un análisis psicosocial, y era sobre la soberbia, la altanería, la palabrería, la estupidez, la verborrea. Farándula, a mi me gusta el mundo de la tele, bromeo con ello, me gustan las luces, las fotos, los videos, me gusta resaltar, tiene que ver con mi personalidad exagerada, con mi histrionismo, con un rasgo exacerbado de llamar la atención que incluso en ocasiones -depende del receptor- puede resultar annoying. Pero creo que no alcanzo y pretendo nunca hacerlo, a llegar a la charlatanería, eso de lanzar datos de lo bueno que eres, de lo que sabes, de lo que pretendes hacer. Eso queda más en confianza. Aún así estoy mil seguro que me fue mejor que ellos y no dije nunca mi máximo nacional en Lenguaje ni nada. Obvio que lo grité por facebook, pero siento que es distinto, porque mi facebook es casi como mi diario de vida y es lindo compartirlo con la mayoría de las personas que me tienen agregado. Quizás no sea muy distinto, pero siento que es así.
No hay porqué ser charlatán. Y no trato de hacer un manifiesto de humildad ni nada, porque yo de humilde tengo lo de heterosexual xDDDD. (Me dio risa eso xDDDD)
Sino que siento que ser charlatán es tener inseguridad. Yo también soy inseguro, aunque no se note mucho, pero mi método de contrarrestar mi inseguridad no es tratar de demostrar que soy mejor que los demás, sino más bien resaltar mis partes buenas, sutil diferencia, pero diferencia al fin y al cabo, quizás de ahí nazca mi egocentrismo.
Definitivamente no me gusta los charlatanes, los pobrecitos que no hacen más nada que hablar de lo que hacen bien y sin ni siquiera escuchar al otro. Yo soy farándula, pero me río para la cámara y para las personas.
Terminó la ceremonia, Piñera se sacó una foto conmigo, me bromeó con una amiga, le conté mi historia de medi a literatura, me dijo que era una locura, hijo de papi number guan. Igual es chico y simpático. Tonto, mal presidente, pero simpático, no lo exorcizo como un marxista exacerbado, ni como un pseudo pro-mapuche.
Me fui con una de las niñas al metro, la que tenía 26 y no sabía que estudiar aún. Quizás que cosas ha vivido, fue lo que pensé. Quizás el estudiante de ingeniería industrial pensará que han pasado cerca de 7 años de que salió del colegio. TIEMPO PERDIDO.
TIEMPO PERDIDO ES LA VOCACIÓN DEL DINERO SIN LÓGICA NI INSPIRACIÓN.
A ella le dije de mi puntaje en lenguaje como un simbolismo de que las cosas tardan, pero pueden suceder cuando uno menos lo espera y si se esfuerza. Ella sonrió y dijo que estaba contenta de haber tenido una beca y que iba a pensar que estudiar. Y me dijo que fuera feliz, que fue una buena decisión, porque había que hacer lo que a uno le gusta y que la pega iba a llegar si me esforzaba. Yo espero que ella encuentre lo que le guste, aunque tenga 90 años.
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