domingo, 27 de marzo de 2011

Añoranza

Hace pocos minutos me sucedió algo raro...
Miré unas fotos de cierta persona y sentí que no la conocía nada, pero compartimos mucho.
MUCHO.

Y pensar que el contacto está al alcance, que se promete todo, pero nada se hace, me produce un sentimiento de añoranza inmensa.

Es como un máxima que a mi corta edad doy por tristemente verdadera: las promesas de juventud no se cumplen al crecer. Como si la madurez tuviera que ver con el dejar de lados los sueños pueriles. Añoro todo y me entristezco por eso.

Llegar a pensar en dejar de añorar para "sufrir menos" si se me ha pasado por la cabeza, pero es como llegar a pensar en ser alguien que no soy. Me importan las promesas, hasta las más pequeñas y me esforzaré por cumplirlas.

No sé, todas las fotos que me mandan las guardo. Veo muchos fotos antiguas, que ni siquiera me acuerdo. El tiempo que se fue, memorias, recuerdos. Simplemente añoranza.

Añoro el Diego que escribía alocadamente. Volverá. Ya tiene título.

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