Pero él se sentía triste, sin esperanzas. Ella no sabía de su existencia, a pesar de vivir cerca de él. No sabía de sus sentimientos, y decimos sentimientos porque al pasar los días, las semanas, él comenzó a sentir cariño por ella, a quererla.
Todos los días, él se sentaba al lado de la ventana y esperaba a que la muchacha pasara por la vereda de enfrente de su casa, con su bella sonrisa, sin conocer de la existencia del muchacho de detrás de la ventana.
Esto está como pa hacerlo una historia o un cuento :D
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