No tengo otra palabra que mi boca para hablar de mí mismo, mi lengua tartamuda que nombra la mitad de mis visiones bajo la lucidez de mi propia tortura, como el ciego que llora contra un sol implacable.
domingo, 28 de noviembre de 2010
Se trata de todo y de nada al mismo tiempo, algo así como esto mismo, que en realidad no dice nada, pero la intención lo expresa todo, así de ridículo, así de de de nada, porque esto es nada, y detrás de un pensamiento la luz según Rojas, pero el otro dice que no entiendo el francés me encataría Rimbaud leerte, pero igual el sentimiento de la tierra que te habla, así tan cursi, tan a la defensiva, es que de repente en ocasiones, me faltan las comas y punto coma y final eso todavía no me dediqué a perder tantas cosas como tú valiosas quizas es un parece seguro no volveré a estar así porque me dedico nuevamente lo digo repetidamente, es un hecho yo no estoy ni contigo ni estar con nadie, ojalá no se entienda la mentira que estoy diciendo es un necesario grito de auxilio de que ayudame y eso y eso y punto y coma sin final. Eras todo y nada al mismo tiempo y yo con mis pérdidas y desesperanzas que las espero me siento vacío es todo lo que miro y juego con las palabras o eso creo, pero mi estilo de no alinear, de no seguir el molde quizás sea sólo mi miedo a no saber estructurar las cosas, mi estilo sea sino tan sólo un escape a mi temor a no ser bueno en esto, en la palabra, todo tan poético como la caída de cualquier cosa en otra, todo es poesía si tú eres poesía cuándo te lo propones para allá voy o creo ir vengo llegando, las palabras caen y ruedan y saltan y se empujan y me salen y se desparraman, se me escapan y se van...
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