lunes, 8 de noviembre de 2010

Mariposa blanca

Me dijo que no me sintiera mal, que solo son cosas mías, que en realidad si le importo a la gente.

Me dijo si muriera, todos lo lamentarían, que incluso lamentan verme en este estado.

Me dijo que si podía escucharme.

Me dijo que no era anormal, que solo no hay muchos como yo, que siguiera siendo como yo era, ya que sí afectaba la vida de los demás.

Me dijo que no era una mariposa, ya que nadie lamenta su partida, su despedida, en cambio todos llorarían la mía.

Sé que son cosas mías, pero nadie lamentaría mi partida.

No lo soporto…

Mariposa blanca, déjame ir…

1 comentario:

  1. ¿Qué más puedo decir que que le encuentro razón a esa mariposa blanca...?
    ¿Qué no es sino en la diferencia en donde se encuentra la belleza?
    ¿Qué no es sino en la imperfección donde encontramos la verdadera armonía?

    Siéntete feliz de encontrarte bello, porque no todos son afortunados de serlo, de poder decir algo diferente, de poder gritar, escribir, leer y pensar como ninguna otra persona en este mundo (quizás hay semejanzas pero nunca igualdades), y de saber que eres único, y que eso, en conjunto con esa cantidad enorme de cualidades y defectos (son poquitos) que tienes, es la razón por la cual mucha gente te quiere, te estima, apoya, aconseja y ama.

    PS: Te habla una de ellas.

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