martes, 16 de marzo de 2010

El anciano de la escalera

Subí por la escalera mecánica.
Me llamó la atención un anciano que forzosamente subía por la escalera "normal”, con una expresión serena y lleno de arrugas.
El anciano quería demostrarnos a todos que él le había ganado a sus años, que no era tan anciano como para no poder subir una simple escalera, que había superado la muerte de su esposa y de sus dos hijos, que no le importaba el cáncer que lo aquejaba hace tres años.
Se demoró cerca de cinco minutos en subirla, y, jadeando, se subió al vagón del Metro, negándome el asiento que le ofrecí.

1 comentario:

  1. Quee rudezaaa!!
    así de rudo quiero ser yo!
    aunque que triste su historia! T_T

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